Palillos sable de luz: la cena se convierte en duelo Jedi
Estos palillos sable de luz son un par de utensilios de plástico que se encienden en azul y convierten cualquier comida en un pequeño duelo Jedi. No son un juguete de vitrina: están pensados para usarlos, con la parte que toca la comida lista para lavarse a mano.
La gracia está en el momento. Estás con los fideos, enciendes la luz y el par se ilumina en azul. Quien lo ve por primera vez pregunta, se ríe y quiere probarlo. Sirven para una cena con amigos, para una noche de película o para ese rato en el que quieres sacar una sonrisa a alguien sin montar un número.
Características destacadas
- Se encienden al momento: un botón de encendido y apagado pone la luz LED azul en marcha cuando quieres.
- Pilas incluidas: traen 3 pilas LR41 nuevas y el tapón; se cambian desenroscando los tornillos.
- Ligeros y de bolsillo: se transportan sin ocupar y puedes llevarlos a casa de quien invita.
- Un par de 10,25 pulgadas (unos 26 cm): longitud manejable para comer y para lucir la luz en la mesa.
- Plástico y lavado a mano: la zona que toca la comida se limpia a mano con jabón; el mango no se moja.
- Para mayores de 12 años: no es un juguete para peques, sino un utensilio con luz para frikis.
¿Para quién es un buen regalo?
Para el friki de Star Wars que ya tiene de todo, para el amigo que organiza cenas temáticas y para ese compañero de oficina al que le toca el amigo invisible y no sabes qué meterle en la caja. Es un regalo que se entiende al instante: se abre, se enciende y ya está montada la escena.
También funciona en cumpleaños, en Navidad o en una cena con sorpresa. El límite está en la edad: a partir de 12 años, así que sirve para adolescentes y adultos con sentido del humor. Si buscas algo original, vistoso y que dé conversación y ocupe poco, este par de palillos luminosos cumple.
Lo que conviene saber antes de comprarlo
No son unos palillos de usar y tirar: hay que tratarlos con cuidado. La lámina de plástico grueso cubre el compartimento de las pilas y se sujeta con tornillos, así que al cambiar las pilas conviene ir despacio. No se pueden mojar ni sumergir: solo se lavan a mano, con jabón para platos, la parte que toca la comida; el mango no se moja. Además, son para mayores de 12 años y miden unos 26 cm, así que no esperes el tamaño de unos palillos de restaurante.
Si te apetece que la próxima cena tenga un momento que se recuerde, hazte con un par y tenlos listos para la ocasión.