Botella Klein de vidrio: el objeto imposible que puedes llenar
Hay regalos que se olvidan a la semana y otros que acaban en el escritorio como una pequeña obra de arte. Esta botella Klein de vidrio es de los segundos: una pieza de cristal transparente con un solo lado, sin interior ni exterior diferenciados y sin borde, que aun así puedes llenar de agua. Sale del taller de Cliff Stoll, matemático y divulgador, y cada una se sopla a mano.
Su gracia no es solo decorativa: es matemática convertida en objeto. Igual que una cinta de Möbius, la botella tiene una única cara, y el paso del dentro al fuera es continuo, sin labio. Para un matemático su volumen es cero, porque no divide el universo en dos partes. Y ahí está, sobre la mesa, con sus curvas y su vidrio de borosilicato, cumpliendo el teorema de Gauss-Bonnet y libre de monopolos magnéticos.
Características destacadas
- Soplada a mano: cada pieza sale del taller de Cliff Stoll, así que la forma y las medidas pueden variar ligeramente de una a otra
- Vidrio de borosilicato: cristal transparente, sin colorear, de baja expansión y apto para microondas
- Un solo lado: sin borde ni labio, con el interior y el exterior conectados de forma suave
- Tamaño de escritorio: unos 20 cm de alto, 10 cm de diámetro y alrededor de 230 g de peso
- Sin pilas ni óxido: resistente al óxido y sin pilas, no hay nada que cargar
- Incluye extras: documentación entretenida y una calcomanía de calibración extraíble
¿A quién le regalas una botella Klein?
Si tienes en la lista a un estudiante o profesor de matemáticas o física, a un programador o a alguien que se emociona con la divulgación científica, aquí tienes un regalo que no se parece a nada de lo que va a recibir. Acierta en un cumpleaños, en una graduación, en Navidad o como detalle de fin de curso para ese profe que consigue que las clases sean otra cosa.
También funciona muy bien como amigo invisible en un grupo de la carrera o para la persona que ya lo tiene todo: no es un gadget que se guarde en un cajón, sino una pieza que se queda a la vista, en el escritorio o en la estantería, y que sirve de excusa para contar la historia de la botella a quien pregunte qué es eso.
Lo que conviene saber antes de comprarlo
Es una pieza de vidrio soplado a mano, así que la forma y las dimensiones exactas pueden variar ligeramente respecto a las medidas indicadas: unos 20 cm de alto y 10 cm de diámetro. Se puede llenar con agua, pero no es lo más recomendable, porque al no tener un interior accesible secarla por dentro resulta complicado. Su capacidad es de 227 g, entendida como el volumen de agua que admite, y aunque suene a broma, no funciona como trampa para ratones.