Escultura cinética con nombre de misión espacial: Solar Orbiter
El Solar Orbiter es una escultura cinética de edición limitada que, además de girar en silencio, se encarga de dar cuerda a los relojes. La encargó MB&F para celebrar los 15 años de su M.A.D.Gallery y la firma Smith, que la diseñó y construyó en su propio taller de West Yorkshire.
La idea de partida era sencilla y ambiciosa a la vez: un objeto en movimiento que anunciara el aniversario. Smith venía trabajando en piezas movidas por el viento y acabó mirando al sol. De ahí sale un sol mecánico de más de 300 piezas que él mismo describe como caótico, hipnótico, sofisticado en su construcción y algo estrafalario. Quien se fije encontrará guiños a trabajos anteriores del artista y de Laikingland, como la mano que aplaude y el corazón. Y no, no se parece a un movimiento de relojería: eso era justamente lo que se buscaba.
Características destacadas
- Edición de 10 piezas numeradas: cada unidad lleva su número, así que es una pieza que se ve en contadas ocasiones
- Casi 300 piezas hechas a mano: acero, aluminio, latón y madera tallada, montadas una a una
- Movimiento en silencio total: la electrónica a medida permite elegir distintas velocidades de cuerda sin ruido
- Tres remates intercambiables: incluye un corazón, una mano y una estrella para cambiarle el carácter
- 60 cm de alto y 40 × 40 cm: proporciones de escultura, no de aparato de sobremesa
- Caja y certificado a la altura: llega en un baúl de madera con espuma troquelada y un certificado A2 serigrafiado, firmado y numerado
Para quién es
Piensa en alguien que ya ha reunido los relojes que quería y ahora disfruta con lo que los rodea: el coleccionista de relojería que aprecia una buena máquina, el aficionado al arte cinético que se queda parado delante de un mecanismo bien resuelto. Para esa persona, el Solar Orbiter es el regalo soñado que probablemente nunca se compraría: una pieza de galería que se convierte en la conversación de la sala y que, de paso, cumple una función.
Funciona bien como regalo de cumpleaños redondo, jubilación, cierre de una etapa profesional o ese homenaje que se hace entre varios. Y para el resto de los mortales es una de esas fichas que se enseñan precisamente por lo inalcanzable: un objeto que da gusto mirar y comentar, aunque solo sea en pantalla.
Lo que conviene saber
Conviene decirlo claro: es una edición limitada de 10 piezas numeradas, no un producto de catálogo, así que no está en cualquier escaparate. Los datos del fabricante no detallan el peso del conjunto, el plazo de entrega ni el tipo de relojes para los que está pensado el mecanismo; tampoco aclaran el consumo eléctrico de la electrónica a medida. Mide 60 cm de alto y 40 de ancho y fondo: necesita una superficie firme y espacio alrededor para lucirse. Y si buscas un regalo práctico, pequeño o que se use a diario, esta no es la pieza.
Si te ha atrapado la idea de tener un sol mecánico girando en casa, merece la pena verlo con calma, conocer a su creador y valorar si tu rincón favorito está a la altura.