Hoverboard volador real: el ArcaBoard 2 flota y se pilota boca abajo
El ArcaBoard 2 es un monoplaza eléctrico que se mantiene suspendido sobre el suelo y se conduce tumbado boca abajo, como un hoverboard volador a escala real. ArcaSpace lanzó el ArcaBoard original en 2015 y una década después llegó esta segunda evolución, planteada como vehículo de carreras para circuitos de velocidad: cabina abierta, un solo ocupante y un colchón de aire creado por sus hélices carenadas.
Lo que lo convierte en tema de conversación no es solo que vuele, sino cómo lo hace. El piloto va estirado sobre el eje longitudinal, con el pecho hacia el suelo y un gran hueco frontal que le deja mirar hacia abajo. La marca defiende que esa postura se parece más a volar de verdad y que añade la mínima resistencia aerodinámica, algo que en un vehículo de competición pesa. Y no es una maqueta: la firma habla de un campeonato del mundo propio para estos aparatos.
Características destacadas
- Doce hélices carenadas: repartidas en cuatro unidades, dos a cada lado de la estructura central, generan la almohada de aire bajo el vehículo
- Vuelo en efecto suelo: se mantiene a alturas de hasta tres metros y maniobra en todas las direcciones bajo el control del piloto
- Puesto articulado: el sistema donde va el piloto tiene dos grados de libertad, de modo que su centro de gravedad se ajusta para maniobrar
- Mando tipo moto: girar el puño en un sentido aumenta el empuje y hace subir el aparato; girarlo al contrario lo hace descender
- Materiales de cohete: la carrocería se fabrica con compuestos ligeros y muy resistentes salidos de las mismas líneas que producen cohetes y naves espaciales
- Dos barquillas laterales: la estructura central se flanquea con una nacela de propulsión a cada lado
Para quién es
Es el regalo soñado para el friki de la tecnología que ya ha visto todos los vídeos de vehículos eléctricos y sigue esperando el futuro. También para el amante del motor que tiene el garaje lleno y busca algo que nadie de su entorno ha probado: un cacharro que se pilota tumbado y que se comenta solo cuando sale en una sobremesa de cumpleaños.
Funciona muy bien como regalo de lotería o de ocasión señalada: Navidad, un cumpleaños redondo o ese amigo que lo tiene todo y al que ya no sabes qué regalar. Y aunque no llegues a comprarlo, la ficha sirve para enseñarla, discutirla y pasar un rato imaginando el primer vuelo.
Lo que conviene saber
La marca presenta el ArcaBoard 2 como un vehículo disponible para la compra comercial, así que la vía natural es el propio fabricante, ArcaSpace. Lo que los datos no concretan es si se fabrica por encargo, si hay edición limitada o lista de espera, ni qué incluye el proceso. Tampoco hay información sobre autonomía, peso, medidas, requisitos de formación o licencia, más allá de la filosofía de seguridad que la firma dice aplicar tras casi tres décadas de misiones. No existen valoraciones de compradores, así que toca confirmar esos puntos directamente con el fabricante. Y conviene tener claro que no es un juguete ni un medio de transporte urbano: es un vehículo de carreras de un solo ocupante.
Si te gusta la idea de tener cerca una pieza así, o de regalarla a alguien que sepa apreciarla, merece la pena seguirle la pista al proyecto y ver por dónde avanza.